Inicio › Herrajes › Rejilla de ventilación de puerta: cuándo ponerla

Rejilla de ventilación de puerta: cuándo ponerla

Una rejilla en la hoja deja pasar el aire entre estancias. Sirve en cocinas, baños y trasteros, pero mal colocada es un agujero inútil.

Para qué sirve una rejilla en la puerta

Una rejilla de ventilación de puerta permite que el aire circule entre dos estancias aunque la hoja esté cerrada. Sin ella, una habitación cerrada acumula humedad, olores y aire viciado.

Es la solución habitual en cocinas con caldera o gas, baños interiores y trasteros. En esos casos, además, la reposición de aire suele ser una condición de seguridad y no un capricho.

Cuándo no compensa ponerla

No todas las puertas la necesitan. Si la habitación ya tiene ventana practicable o una rejilla en la pared exterior, la de la puerta no aporta casi nada.

Tampoco la pongas para ganar intimidad en un dormitorio. Deja pasar luz y sonido, justo lo contrario de lo que buscas.

Los tipos más habituales

  • Rejilla de lamas fijas: la más común. Va encajada en la hoja y no se mueve. Fácil de montar y sin piezas que se rompan.
  • Rejilla con lamas orientables: permite cerrar el paso cuando no hace falta ventilar.
  • Rejilla de doble marco: una pieza por cada cara de la hoja, que se atornillan entre sí y dejan un acabado limpio.
  • Rejilla con mosquitera: útil en trasteros o despensas con salida a zonas exteriores.

Para una puerta de paso, la de doble marco es la que mejor se integra en la hoja.

Material y tamaño: qué mirar

El plástico ABS no se deforma con la humedad y es lo habitual en baños. El aluminio y el acero lacado aguantan mejor el uso y combinan con herrajes metálicos.

En cuanto al tamaño, mide el hueco que dejarás en la hoja y el grosor de la puerta. La rejilla de doble marco solo vale si el grosor encaja con el que indica el fabricante.

Cómo instalar una rejilla en una puerta

Es un trabajo de una tarde. Lo delicado es el corte, porque una hoja hueca no perdona un error.

  1. Marca el contorno de la rejilla en la cara de la hoja, a la altura que prefieras (en la parte baja suele ser lo más práctico).
  2. Repite la marca por la otra cara y comprueba que coinciden con una escuadra.
  3. Haz un taladro en cada esquina y corta con una caladora, siempre por el interior de la línea.
  4. Lija los bordes y encaja la rejilla sin tornillos para probar.
  5. Fija las dos piezas y revisa que no queden holguras ni rebabas.

Si la hoja es hueca, comprueba antes si tiene un travesaño interior. Cortar sobre él lo complica.

Errores frecuentes

El más común es cortar el hueco más grande que la rejilla y tener que tapar el sobrante con silicona. Queda mal y no se arregla bien.

Otro error es colocarla demasiado alta: ventila, pero deja pasar mucho más el ruido y las miradas.

Preguntas frecuentes

¿Es obligatoria una rejilla de ventilación en la puerta de la cocina?

Depende de la instalación. Si hay aparatos de gas o una caldera, la normativa exige entrada de aire de reposición, y la rejilla de la puerta o de la pared es una de las formas de resolverlo.

¿Dónde se coloca la rejilla en la puerta?

Lo habitual es la parte baja de la hoja, porque el aire fresco entra a ras de suelo. Si buscas sacar aire caliente, también se puede poner otra arriba.

¿Se puede poner una rejilla en cualquier puerta?

Casi cualquiera, pero en una hoja hueca hay que revisar los travesaños interiores y en una puerta cortafuegos no se puede hacer ningún corte.

¿Una rejilla de puerta deja pasar el ruido?

Sí. Deja pasar sonido y luz, por eso no conviene en dormitorios ni en despachos.

Fuentes

Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.

Sigue leyendo