Tirador para puerta corredera: tipos y cómo elegirlo
En una corredera no vale cualquier tirador. La hoja se aloja en la pared o pasa junto a ella, y el agarre no puede sobresalir.
Por qué una corredera pide un tirador distinto
Un tirador para puerta corredera tiene que cumplir algo que una puerta abatible no exige: no puede sobresalir cuando la hoja se recoge. Si se aloja dentro de la pared o pasa pegada a ella, un pomo normal golpea el marco y te quedas sin poder abrir del todo.
Por eso casi todos los tiradores de corredera son planos o van embutidos en la hoja.
Los tipos más habituales
Hay tres familias que cubren casi todos los casos.
- Tirador de concha (embutido): una pieza hundida en la hoja, con el borde a ras. Es el estándar en correderas de interior y en las que se alojan en la pared.
- Tirador de barra o de superficie: se atornilla sobre la cara de la hoja. Queda a la vista, así que funciona bien en correderas tipo granero, donde la hoja pasa por delante de la pared.
- Tirador de embutir con cierre: lleva un pestillo o condena. Es el que se usa en baños y dormitorios cuando quieres intimidad.
Si dudas, la concha es la opción más segura para una puerta de paso.
Cómo elegir el tamaño y el material
Antes de comprar, mira tres cosas.
- Grosor de la hoja: la concha necesita fondo. En hojas muy finas puede no caber o dejar el canto debilitado.
- Altura de agarre: la mayoría se coloca a la altura de la mano, hacia la mitad de la hoja.
- Acabado: que haga juego con el resto de herrajes de la casa. Cromo, negro mate, latón y acero inoxidable son los más comunes.
En cuanto al material, el acero inoxidable y el latón aguantan el uso diario sin deslustrarse. El zamak es más barato de fabricar, pero se marca antes.
Cómo instalar un tirador de concha
Es un trabajo de media tarde, siempre que midas bien y no tengas prisa con la fresa.
- Marca la altura y el centro en la cara de la hoja, y repite en la otra cara para que coincidan.
- Usa la plantilla que trae el tirador, o apoya la pieza y dibuja el contorno con un lápiz fino.
- Haz el vaciado con una broca de pala o una fresa, a la profundidad justa del tirador.
- Afina los bordes con un formón y prueba la pieza sin tornillos.
- Fija con los tornillos que vienen y comprueba que no roza con el marco al recoger la hoja.
Si la hoja es hueca o de aglomerado fino, haz el vaciado con cuidado. Un corte de más no se deshace.
Errores que conviene evitar
El más frecuente es poner un tirador de superficie en una corredera que se aloja en la pared. Se ve bien, pero al recoger la hoja choca y no entra. Otro error típico es no comprobar el hueco antes: la concha pide fondo y no todas las hojas lo tienen.
Y si la puerta lleva cierre, prueba el pestillo varias veces antes de dar la obra por terminada.
Preguntas frecuentes
¿Qué tirador se pone en una puerta corredera?
Lo más habitual es un tirador de concha embutido en la hoja, porque queda a ras y no choca al recoger la puerta.
¿Se puede poner un pomo normal en una puerta corredera?
No suele ser buena idea. Sobresale de la hoja y golpea el marco o la pared al abrir del todo.
¿Cómo se mide un tirador de concha?
Se mide el largo y el ancho del hueco y, sobre todo, la profundidad, que tiene que caber en el grosor de la hoja.
¿Qué tirador de corredera lleva cierre para el baño?
El tirador de embutir con condena o pestillo, que permite cerrar por dentro y liberar desde fuera en caso de emergencia.
Fuentes
Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.
- Código Técnico de la Edificación. DB-SI, Seguridad en caso de incendio