Macho y hembra, regulables o fijos, de una o dos partes: cómo funciona el pernio, cuándo se usa en vez de una bisagra y cómo se ajusta si la puerta empieza a rozar.
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Herrajes
Una puerta se cae, chirría o no cierra bien casi siempre por el mismo motivo: un herraje mal elegido o mal ajustado, no un problema de la hoja. Aquí está el catálogo de piezas que sostienen literalmente cada puerta de la casa.
Bisagra o pernio: no son la misma pieza
La bisagra tiene dos hojas metálicas articuladas por un eje y se atornilla al canto de la puerta y al marco: es el sistema más habitual en puertas de interior y de armario. El pernio (o pomela) es una pieza en dos partes —una en la puerta, otra en el marco— que se encaja verticalmente, típica de puertas de entrada y de garaje por su mayor capacidad de carga.
El número de bisagras no es cosmético: una puerta hueca estándar va con dos, una maciza de más de 35 kg necesita tres, y a partir de cierto peso (puertas acorazadas, de garaje abatibles) se añaden refuerzos que no son «una bisagra más grande» sino piezas de otro tipo.