Cambiar el marco de una puerta: cuándo y cómo hacerlo
No siempre hace falta tirar el cerco entero. Cuándo basta con renovarlo por encima y cuándo toca sacarlo y colocar uno nuevo.
Antes de nada: ¿hay que cambiarlo de verdad?
Para cambiar el marco de una puerta lo primero es saber si el problema es el marco o es la hoja. Una puerta que roza o que no cierra a menudo se arregla regulando bisagras, sin tocar el cerco. Cambiarlo es una obra con polvo, y conviene no hacerla por un fallo que se resuelve con un destornillador.
Compensa cambiarlo cuando la madera está podrida o hinchada por humedad, cuando hay carcoma activa, cuando el cerco se ha deformado y no escuadra. O cuando quieres cambiar la hoja por una de otra medida.
Dos formas de hacerlo
| Opción | En qué consiste | Cuándo encaja |
|---|---|---|
| Sustitución completa | Se saca el cerco viejo y se coloca uno nuevo, con o sin premarco | Madera dañada, marco torcido o cambio de medida |
| Renovación por encima | Se deja el cerco viejo y se cubre con un forro o marco adicional | Cerco sano al que solo le falta un acabado nuevo |
La renovación por encima es más limpia y rápida, pero resta unos milímetros al hueco de paso. Si tu puerta ya es estrecha, piénsalo antes de elegirla.
Cómo se sustituye el cerco
- Retira la hoja y los tapajuntas de las dos caras, sin forzarlos para poder reutilizarlos si están sanos.
- Corta el cerco por el centro de cada montante con una sierra de mano, para soltarlo por piezas sin romper la pared.
- Limpia el hueco, retira restos de espuma y yeso suelto y comprueba que quede a plomo y a escuadra.
- Presenta el cerco nuevo, calzándolo con cuñas hasta dejarlo plano, vertical y con el mismo ancho arriba y abajo.
- Fija con espuma de poliuretano en tramos cortos y con los travesaños de montaje puestos, para que no se abombe.
- Cuelga la hoja, ajusta holguras y vuelve a colocar los tapajuntas.
Si el hueco te queda grande o irregular, un premarco ayuda a dejar la base recta antes de poner el cerco definitivo. Para entender cada pieza, mira el cerco de puerta.
Los errores que obligan a repetir
El más caro es no comprobar el plomo antes de espumar: una vez curada la espuma, corregirlo es casi imposible. Otro, poner demasiada espuma de golpe, porque expande y arquea el montante. Y otro, medir el hueco con la hoja vieja en vez de con la nueva.
Ojo con las paredes de pladur: no se cortan a ciegas. Mira bien por dónde van los perfiles antes de abrir.
¿Lo hago yo o lo encargo?
Si el cerco está sano y solo quieres renovar, lo puedes hacer tú con paciencia. Si hay que sacarlo del muro, y más en una puerta de entrada o en una pared de carga, encárgalo a un profesional. Pide presupuesto cerrado y que figuren el cerco, la mano de obra, la retirada de escombros y los remates.
Preguntas frecuentes
¿Se puede cambiar el marco sin cambiar la puerta?
Sí, siempre que la hoja entre bien en el cerco nuevo. Mide la hoja y compra el cerco a su medida para no tener que cepillarla.
¿Hay que tirar la pared para cambiar el marco?
No. Se corta el cerco viejo por piezas y se saca sin romper el tabique. Solo se repasa el yeso o el mortero alrededor del hueco.
¿Es mejor cambiar el marco o renovarlo por encima?
Si la madera está sana, renovar por encima es más rápido y limpio. Si está dañada o torcida, toca sustituirlo entero.
Fuentes
Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.
- Código Técnico de la Edificación. DB-SUA, Seguridad de utilización y accesibilidad