Rodamientos de puerta corredera: cuándo cambiarlos
Cuando la hoja chirría, se atasca o roza, casi siempre falla una pieza pequeña. Saber cuál es te ahorra cambiar el sistema entero.
Para qué sirven los rodamientos de una puerta corredera
Los rodamientos de una puerta corredera son las ruedas pequeñas que van dentro del carro y que permiten que la hoja ruede por el carril. Cargan con todo el peso de la puerta y lo reparten. Si una se gasta, la hoja deja de deslizarse recta y lo notas enseguida.
La buena noticia es que casi nunca hace falta cambiar el herraje completo. En muchos sistemas el carro o la rueda se sustituyen por separado.
Señales de que están gastados
No esperes a que la puerta se salga del carril. Estos síntomas avisan con tiempo:
- Ruido de roce o chirrido al abrir, aunque el carril esté limpio.
- La hoja se queda dura en un tramo del recorrido o necesita empujón para arrancar.
- Se inclina o cuelga torcida, con un lado más bajo que el otro.
- Salta o se descuelga en el extremo del carril.
Antes de culpar a la rueda, limpia el carril. Un poco de polvo apelmazado imita casi todos estos fallos.
Tipos de rodamientos y de ruedas
No todas las ruedas son iguales, y comprar la equivocada es el error más común. Hay tres materiales habituales.
- Nailon o plástico técnico: silenciosas y baratas de fabricar, pero se desgastan antes con hojas pesadas.
- Acero con rodamiento de bolas: aguantan más peso y duran más, aunque pueden sonar algo más.
- Ruedas con recubrimiento de goma o poliuretano: las más silenciosas, pensadas para interiores donde importa el ruido.
Si la puerta es de cristal o de madera maciza, no ahorres aquí. Una rueda justa de capacidad se rompe antes y daña el carril.
Cómo elegir el repuesto correcto
El repuesto tiene que coincidir con tu sistema. Lo más fiable es sacar el carro viejo y comparar.
- Anota la marca y el modelo del sistema, si figuran en el perfil o en el carro.
- Mide el diámetro de la rueda y el ancho de la garganta por donde rueda.
- Comprueba el peso máximo de la hoja que indica el fabricante.
- Lleva el carro viejo a la tienda si no encuentras la referencia.
Cómo cambiarlos paso a paso
Con la hoja descolgada el trabajo es sencillo. Pide ayuda para sujetarla, porque pesa más de lo que parece.
- Descuelga la hoja soltando el seguro o levantándola del carro, según tu sistema.
- Apóyala de canto sobre un trapo para no marcar el canto ni el suelo.
- Retira el carro viejo y compáralo con el nuevo antes de montar nada.
- Atornilla el carro nuevo en la misma posición y deja el mismo juego en los tornillos.
- Cuelga la hoja, desliza varias veces y ajusta la altura hasta que quede a plomo.
Cuándo no compensa cambiarlos
Si el carril está deformado, golpeado o suelto de la pared, cambiar las ruedas solo alarga el problema unos meses. Arregla primero el carril. Y si el sistema es antiguo y ya no hay repuestos, a veces sale mejor cambiar el conjunto que perseguir piezas sueltas.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto hay que cambiar los rodamientos de una puerta corredera?
No hay una fecha fija. Dura según el peso de la hoja y el uso. Cámbialos cuando notes ruido, dureza o que la hoja cuelga torcida.
¿Se pueden cambiar solo los rodamientos sin cambiar el carril?
Sí, en la mayoría de sistemas el carro o la rueda se sustituyen sin tocar el carril, siempre que el carril esté sano.
¿Qué rueda es más silenciosa para una puerta corredera?
Las de poliuretano o con recubrimiento de goma. Las de acero aguantan más peso, pero suelen sonar algo más.
¿Por qué chirría mi puerta corredera aunque limpie el carril?
Suele ser una rueda gastada o sin giro libre. Si una rueda no gira, roza en lugar de rodar y produce ese chirrido.
Fuentes
Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.
- Código Técnico de la Edificación. DB-SI, Seguridad en caso de incendio