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Bisagras para puertas de madera: cuántas poner y cuáles elegir

Una puerta de madera pesa más de lo que parece, y casi todos los fallos de cierre empiezan en las bisagras. Lo que decide es el peso de la hoja, no el diseño.

La regla corta: tres bisagras si la hoja es maciza o pesada

Una puerta de interior ligera, de tablero alveolar, aguanta con dos bisagras. Una hoja de madera maciza, o cualquiera de las que pesan bastante, pide tres. La tercera, en el centro, reparte la carga y evita que la puerta se combe con los años.

Si dudas, pon tres. Sobra poco y falta mucho cuando la hoja empieza a rozar el suelo.

El tipo de bisagra depende de cómo quieras que quede la puerta

En madera se usan sobre todo tres familias. Cada una resuelve algo distinto.

De libro o de resalto. Es la clásica: dos hojas metálicas y un eje visible. Se encastra en un rebaje del canto de la puerta y del cerco. Es barata, fácil de montar y de sustituir.

De pernio o espigón. Son dos piezas que encajan en vertical, lo que permite descolgar la hoja levantándola. Es la opción lógica para una hoja pesada y para la que vas a desmontar a menudo. Tienes su diferencia con la bisagra en pernios de puerta.

Oculta o de embutir. Queda dentro de la hoja y del marco, sin que se vea desde fuera. Da un acabado limpio, pero pide fresar la madera con precisión y no todas las hojas lo admiten.

TipoSe ve con la puerta cerradaDónde encaja mejorQué comprobar
De libro o resaltoSí, el nudilloPuertas de interior de peso medioQue el rebaje quede a ras
Pernio o espigónSíHojas pesadas, puertas que se desmontanAltura de los dos cuerpos
Oculta o embutidaNoPuertas lisas de diseñoGrosor de la hoja y del cerco

El tamaño y el grosor del material también cuentan

Una bisagra pequeña en una hoja grande trabaja forzada y acaba dando holgura. Para una puerta de paso estándar, usa bisagras de unos 100 mm de altura. Para hojas más pesadas, de 120 mm o más. El grosor del material es lo que de verdad aguanta: una bisagra fina se dobla antes de que se aflojen los tornillos.

Mira también el cuerpo: los modelos con rodamiento o arandela de fricción giran más suaves y se desgastan menos en puertas que se abren cien veces al día.

Cómo colocarlas para que la puerta no roce

Marca la posición de las bisagras sobre el canto de la hoja y sobre el cerco, a la misma altura en ambos. Las dos de los extremos van separadas del borde, alrededor de una quinta parte de la altura de la hoja. Si pones tres, la intermedia queda en el centro o algo por encima.

Encastra cada bisagra con formón hasta que quede a ras de la madera. Si sobresale, la puerta no cierra bien; si queda hundida, pierde holgura y roza. Usa tornillos del largo adecuado: los cortos se sueltan en madera blanda.

Cuándo cambiar las bisagras y cuándo no hace falta

Si la puerta roza pero las bisagras están firmes, prueba primero a apretar los tornillos. Si el agujero está ensanchado, mete un taco de madera con cola en el agujero y vuelve a atornillar. Cambiar las bisagras solo compensa cuando están oxidadas, dobladas o con el eje gastado.

Y si la hoja pesa tanto que dos bisagras no aguantan, el problema no se arregla con una tercera pequeña: pasa a un modelo más robusto. Para elegir entre tipos con más detalle, consulta los tipos de bisagras de puerta.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas bisagras lleva una puerta de madera?

Dos si la hoja es ligera, de tablero alveolar. Tres si la puerta es de madera maciza o pesada, porque la bisagra central reparte la carga y evita que la hoja se combe o roce.

¿Qué bisagra es mejor para una puerta de madera pesada?

El pernio o espigón, o una bisagra reforzada de mayor altura y con rodamiento. Reparten mejor el peso vertical y permiten descolgar la hoja levantándola.

¿Cómo arreglo una bisagra con el agujero del tornillo ensanchado?

Rellena el agujero con un taco o unas astillas de madera y cola, deja secar y vuelve a atornillar. Si el rebaje sigue flojo, usa un tornillo más largo.

Fuentes

Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.

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