Ajustar las bisagras de una puerta: guía paso a paso
Casi siempre la puerta que roza o no cierra se arregla en diez minutos y sin desmontarla. Lo difícil es saber qué tocar primero.
Antes de ajustar: mira dónde roza la puerta
Para ajustar las bisagras de una puerta hace falta saber qué falla. No es lo mismo una hoja que roza arriba, junto al picaporte, que una que roza abajo o que no llega a encajar en el cerradero.
Cierra la puerta despacio y busca la marca. Si hay una raya brillante o pintura levantada en el marco, ahí está el roce. Esa pista te dice qué bisagra mover y en qué dirección.
Primero, aprieta los tornillos
La causa más común de una puerta descolgada es sencilla: los tornillos de la bisagra superior se han aflojado. Antes de tocar nada más, aprieta todos los tornillos de las bisagras, empezando por la de arriba.
Si un tornillo gira en vacío, el agujero se ha ensanchado. Tienes dos soluciones: meter un trozo de palillo o de cuña de madera con cola y volver a atornillar. O usar un tornillo más largo que agarre en el montante del marco.
Cómo corregir cada problema
- Roza arriba, por el lado del picaporte: la hoja está caída. Aprieta la bisagra superior o, si no basta, coloca un calzo fino de cartón detrás de la bisagra inferior.
- Roza abajo: haz lo contrario. Calza detrás de la bisagra superior para empujar la hoja hacia arriba.
- Roza por el lado de las bisagras: el alojamiento es demasiado profundo o la bisagra sobresale. Revisa que quede a ras.
- No encaja en el cerradero: primero ajusta la hoja y luego, si hace falta, mueve el cerradero unos milímetros.
El calzo de cartón es una solución clásica y funciona de verdad. Un trozo de cartón de caja, del grosor de una tarjeta, mueve la hoja lo que hace falta.
Bisagras regulables
Algunas bisagras, sobre todo las ocultas y las de cazoleta, se regulan sin calzos. Llevan tornillos de ajuste que mueven la hoja en altura, en profundidad y de lado. Los ajustas con una llave allen, medio giro cada vez.
No fuerces los tres ejes a la vez. Corrige uno, comprueba y sigue con el siguiente.
Cuándo es mejor cambiar la bisagra
Si el eje tiene holgura visible, si chirría aunque lo limpies o si el cuerpo está doblado, cambiarla sale más a cuenta que ajustarla. Una bisagra gastada no vuelve a quedar firme, por mucho que la aprietes.
Pasa también cuando la hoja es más pesada de lo que la bisagra aguantaba. Ahí tampoco ajustar es la respuesta: hacen falta bisagras mayores o una tercera.
Preguntas frecuentes
¿Cómo ajusto una puerta que roza en la parte de arriba?
Aprieta los tornillos de la bisagra superior. Si no basta, pon un calzo fino de cartón detrás de la bisagra inferior para levantar la hoja.
¿Qué hago si el tornillo de la bisagra gira en vacío?
Rellena el agujero con un palillo y cola, o usa un tornillo más largo que llegue a la madera sana del marco.
¿Todas las bisagras se pueden regular?
No. Las ocultas y las de cazoleta suelen llevar tornillos de ajuste. Las de libro normales se corrigen con calzos o reapretando.
¿Cuándo hay que cambiar la bisagra en lugar de ajustarla?
Cuando el eje tiene holgura, la bisagra chirría aunque la limpies o el cuerpo está doblado. En ese caso no vuelve a quedar firme.
Fuentes
Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.
- Código Técnico de la Edificación. DB-SI, Seguridad en caso de incendio