Corredera de cristal para exterior: qué vidrio pedir
Una cristalera corredera de exterior no es la misma puerta que una corredera de cristal de interior con otra medida: tiene que estancar, aislar y resistir un impacto. Esas tres exigencias deciden el vidrio, el perfil y el herraje.
¿Qué es una corredera de cristal para exterior y en qué se diferencia de una de interior?
Es una puerta de paso al exterior cuya hoja es fundamentalmente vidrio y se desplaza lateralmente sobre una guía, en vez de girar sobre pernios. Frente a una corredera de cristal de interior, que solo separa dos estancias, esta tiene que hacer tres trabajos más: impedir la entrada de agua y de aire, formar parte de la envolvente térmica de la vivienda y resistir el impacto accidental de una persona. Esos tres requisitos son exactamente los que cambian el vidrio, el perfil y los herrajes.
La consecuencia práctica es que no se puede pedir «lo mismo pero para fuera». Una hoja de vidrio templado monolítico colgada de un riel visto es una solución razonable para separar un salón de un despacho. Pero como cerramiento exterior no vale: no tiene cámara, no aísla y no cierra contra ninguna junta. En exterior la hoja es un acristalamiento doble o triple montado dentro de un perfil. Y el vidrio y el perfil se eligen a la vez, nunca por separado.
¿Qué vidrio hay que pedir para una corredera de exterior?
Tres decisiones, y ninguna es estética.
La primera es la composición. Lo estándar en vivienda es un doble acristalamiento: dos lunas separadas por una cámara con perfil separador y gas. Sobre esa base se añade una capa bajo emisiva, que es lo que evita que el calor interior se escape por el vidrio en invierno. Y en orientaciones muy soleadas una capa de control solar, que reduce la energía que entra en verano.
En una corredera al sur o al oeste, el control solar importa más que un décimo de mejora en el aislamiento: una cristalera grande es el punto por donde más energía entra y sale de una casa.
La segunda es la seguridad frente a impacto. El Documento Básico de Seguridad de Utilización y Accesibilidad del Código Técnico trata las superficies acristaladas accesibles a las personas como zonas con riesgo de impacto y exige que el vidrio resista el golpe o rompa sin producir fragmentos cortantes; la clasificación se obtiene mediante ensayo normalizado. Y el fabricante de la carpintería debe poder indicarla por escrito.
En la práctica esto se resuelve con vidrio laminado en la hoja interior, que al romperse queda sujeto a la lámina intermedia en lugar de caer. Es la partida que más se «olvida» en los presupuestos baratos y la que no se debe negociar en una puerta que da a una terraza donde juegan niños.
La tercera es el peso. Cada capa y cada milímetro de espesor añaden kilos a una hoja que ya es grande. Y el peso es lo que define el herraje: el carro, el número de ruedas y el tipo de guía tienen que estar dimensionados para esa hoja concreta. Una hoja correcta con un carro corto es una puerta que empieza a costar esfuerzo al año y medio.
¿Qué sistema de apertura conviene?
La palabra «corredera» cubre en realidad cuatro sistemas distintos que se comportan de forma muy diferente en cuanto a estanqueidad y esfuerzo de manejo.
| Corredera simple | Corredera elevable | Perfilería mínima | Plegable | |
|---|---|---|---|---|
| Cómo cierra | La hoja solapa sobre el carril | La hoja baja y comprime la junta perimetral | Solape con junta, perfil muy estrecho | Cada hoja cierra contra la siguiente |
| Estanqueidad al aire y al agua | La más limitada | La mejor del grupo | Buena, según serie | Media |
| Hueco que deja libre | La mitad del hueco | La mitad del hueco | La mitad del hueco | Casi el hueco entero |
| Esfuerzo al abrir | Bajo | Hay que accionar la manilla para elevar | Bajo | Hay que plegar hoja a hoja |
| Marco visible | Ancho | Ancho | Mínimo | Uno por hoja |
| Dónde encaja | Paso a terraza de uso diario | Vivienda con exigencia térmica alta | Cuando manda la vista | Cuando se quiere abrir todo el hueco |
La diferencia decisiva está en la primera fila. Una corredera simple no comprime junta: las hojas se solapan y siempre queda un paso de aire, por pequeño que sea. La elevable sí la comprime, porque al girar la manilla la hoja baja sobre el marco antes de quedar cerrada. Y por eso es la que se pide cuando la puerta separa una estancia habitable del exterior en un clima duro.
¿Por qué el umbral y el drenaje deciden si la puerta dará problemas?
Es la parte que casi ningún catálogo explica y la que genera la mayoría de las reclamaciones. El carril inferior de una corredera de exterior está a la intemperie y recoge agua: por eso lleva orificios de desagüe que evacuan hacia fuera. Si ese carril queda enrasado con un pavimento que no tiene pendiente hacia el exterior. O si los desagües quedan tapados por la obra o por hojas y arena, el agua se acumula y acaba entrando.
De ahí salen tres comprobaciones concretas antes de aceptar la solución: que el pavimento exterior tenga pendiente hacia fuera y no hacia la puerta; que exista una canaleta o una rejilla delante del umbral cuando la puerta queda muy expuesta a la lluvia; y que los orificios de drenaje del carril sean accesibles para limpiarlos, porque van a necesitarlo una o dos veces al año. Existen umbrales enrasados, cómodos y exigidos cuando el paso debe ser accesible, pero precisamente esos son los que más dependen de que el drenaje esté bien resuelto.
¿De qué depende el precio de una cristalera corredera de exterior?
De cinco cosas, y conviene pedir que el presupuesto las separe en lugar de dar una cifra única, porque es la única manera de comparar dos ofertas entre sí:
- El acristalamiento. Doble o triple, con o sin bajo emisivo, con o sin control solar y con o sin laminado. Es lo que más varía entre dos presupuestos que «parecen iguales».
- La serie del perfil. Dentro de un mismo material hay series muy distintas en espesor, en cámaras y en capacidad de carga.
- El sistema. Una elevable lleva un herraje más complejo que una corredera simple, y la perfilería mínima exige tolerancias más finas.
- Las dimensiones y el número de hojas. A partir de cierto tamaño la hoja deja de ser estándar y pasa a fabricarse expresamente.
- La colocación. Retirada de la carpintería antigua, premarco, sellado perimetral, remates interiores y exteriores, y la resolución del umbral. Es la partida que más se omite y la que luego aparece.
El criterio general para leer un presupuesto de carpintería (qué debe figurar y qué señales indican que falta algo) está desarrollado en de qué depende el precio de una puerta.
¿Qué hay que medir y comprobar antes de encargarla?
El hueco de obra en alto y ancho, medido en tres puntos cada uno, porque rara vez es un rectángulo perfecto; el espesor del muro, que determina el marco y los remates; y el paño de pared libre a cada lado si alguna hoja debe quedar recogida sobre la pared.
A eso se añade el ancho libre de paso que queda con la puerta abierta, que en una corredera de dos hojas es aproximadamente la mitad del hueco y no el hueco entero: es el dato que más sorprende y el que hay que comprobar contra el uso previsto (entrar muebles, pasar con una silla de ruedas, mover un carrito). La calculadora de hueco y medidas ayuda a traducir un hueco real a medidas de hoja.
Los criterios de vidrio, carro y guía comunes a cualquier hoja acristalada están en la guía de puertas correderas de cristal. Y el proceso de montaje en instalar una puerta corredera de exterior.
Si lo que se busca no es una puerta sino cerrar la terraza entera (cortinas de cristal, cerramientos plegables de suelo a techo, techos móviles), eso ya no es carpintería de puerta y está tratado en cerramientos de terraza y balcón. El resto de sistemas correderos está en la sección de puertas correderas.
Preguntas frecuentes
¿Se puede poner una corredera de cristal de interior en la salida al jardín?
No es recomendable. Una corredera de interior es normalmente una hoja de vidrio monolítico colgada de un riel, sin cámara, sin junta perimetral y sin drenaje: no aísla, deja pasar el aire y no está pensada para recibir agua. Para el exterior hace falta una hoja acristalada doble o triple montada en un perfil con juntas y con carril drenado.
¿Cuál es la diferencia real entre una corredera y una elevable?
El modo de cierre. En una corredera simple las hojas solapan entre sí y siempre queda un paso de aire. En una elevable, al accionar la manilla la hoja desciende sobre el marco y comprime la junta perimetral, de modo que cierra contra el perfil en todo el contorno. Por eso la elevable es bastante más estanca al aire y al agua, y también más pesada de maniobrar.
¿Es obligatorio el vidrio laminado en una puerta corredera de exterior?
El Código Técnico no impone un producto concreto, sino un comportamiento: las superficies acristaladas situadas en zonas con riesgo de impacto deben resistir el golpe o romper sin producir fragmentos cortantes, según un ensayo normalizado. El laminado es la forma habitual de cumplirlo en una puerta de paso, porque al romperse el vidrio queda adherido a la lámina intermedia. Conviene pedir por escrito la clasificación del vidrio instalado.
Fuentes
Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.
- Código Técnico de la Edificación. DB-SUA, Seguridad de utilización y accesibilidad
- Código Técnico de la Edificación. DB-HE, Ahorro de energía