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Hoja de puerta: tipos, grosores y qué elegir

La hoja es la parte de la puerta que abres y cierras. Cambiarla sola, sin tocar el cerco, es la reforma más barata de una casa, siempre que el hueco esté a escuadra y midas bien antes de pedirla.

Qué es la hoja y qué no lo es

La hoja es la pieza móvil: el panel que gira sobre las bisagras o corre por un carril. El cerco es el marco fijo que la rodea. El premarco es la estructura que iba anclada a la obra antes de poner el cerco. Mucha gente pide "una puerta nueva" y en realidad necesita solo la hoja.

Distinguirlo ahorra dinero. Si el cerco está sano y a plomo, sustituyes la hoja y conservas todo lo demás. Si el cerco está torcido o carcomido, cambiar solo la hoja no arregla nada.

Tipos de hoja según cómo está fabricada

Por dentro, la hoja de interior puede ser de cuatro maneras. La diferencia se nota en el peso, en el ruido que corta y en cómo aguanta un golpe.

Los tipos de hoja de interior más habituales y para qué sirven.
Tipo de hojaCómo es por dentroAislamiento acústicoUso más razonable
Alveolar (hueca)Bastidor con relleno de cartón en panalBajoPasillos, armarios, zonas donde el ruido no importa
SemimacizaBastidor con listones o tablero aglomerado parcialMedioBaños, cocinas, estancias de uso diario
Maciza (tablero o madera)Relleno completo de aglomerado o maderaAltoDormitorios y despachos
VidrieraBastidor con uno o varios cristalesBajo o medioSalones y pasos que deben dejar pasar luz

El grosor no es un detalle

Las hojas de interior suelen venir en 35, 40 o 45 mm. Una más gruesa pesa más, y eso obliga a bisagras y cerco que la aguanten. No sirve montar una hoja maciza de 45 mm en un cerco pensado para una alveolar de 35 mm sin comprobar el encaje del rebaje.

Si buscas silencio en un dormitorio, sube a maciza y grosor alto. Si es un pasillo, ahórrate el sobrecoste: una hoja ligera cumple igual.

Cuándo compensa cambiar solo la hoja

Compensa cuando el cerco está bien anclado, no roza, y las medidas de la hoja vieja son las de un paso estándar. Entonces pides la misma medida en el acabado que quieras y la colocas en una tarde.

No compensa cuando la hoja roza porque el cerco se ha movido, cuando el hueco no es estándar o cuando el cerco tiene humedad. Ahí lo barato sale caro, porque la hoja nueva heredará el mismo defecto.

Cómo medir la hoja antes de pedirla

Mide la hoja actual y no el hueco: ancho, alto y grosor, en tres puntos cada uno, porque las puertas viejas no son perfectas. Anota además de qué lado abre y dónde van las bisagras. Si dudas entre dos medidas cercanas, revisa la tabla de pasos estándar en medidas de puertas de interior.

Pide el presupuesto desglosado: hoja, montaje y, si hace falta, bisagras y manilla. Así comparas lo mismo entre tiendas.

La hoja no se elige sola

El estilo de la hoja tiene que encajar con el resto de la casa. Y ahí cuentan el color, el tono de la madera y el tipo de apertura. Para decidir el conjunto, mira cuántas puertas necesita una casa y de qué tipo.

Preguntas frecuentes

¿Puedo cambiar solo la hoja de la puerta?

Sí, si el cerco está a escuadra, bien anclado y sin humedad. Se pide una hoja de la misma medida y grosor y se cuelga en las bisagras existentes o en unas nuevas.

¿Qué grosor de hoja necesito para un dormitorio?

Para cortar ruido, una hoja maciza de 40 o 45 mm es la opción más sensata. Comprueba antes que el cerco admite ese grosor en su rebaje.

¿Una hoja alveolar sirve en un baño?

Sirve para el uso, pero aísla poco y se hincha con el vapor si el borde no está bien sellado. Una semimaciza suele dar mejor resultado.

Fuentes

Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.

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