Puertas correderas a medida y materiales
Antes de encargar una puerta a medida conviene comprobar si el hueco admite una hoja normalizada. Y si no, saber qué material elegir y qué cinco cotas hay que tomar.
¿Cuándo hace falta una corredera a medida y cuándo no?
Una puerta corredera a medida es la que se fabrica para un hueco concreto en lugar de elegirse dentro de una serie. El primer paso, casi siempre, es comprobar que de verdad hace falta. En España las hojas de serie se fabrican en anchos normalizados (62,5, 72,5, 82,5, 92,5 y 102,5 cm) y en alturas de 203, 210 y 215 cm. Una hoja de serie sale antes, sale más barata y se repone si algún día se estropea.
Si el hueco admite una medida normalizada dejando sitio para el premarco y la holgura de obra, ese es el camino. La calculadora de hueco y medidas hace esa comprobación en un minuto.
La medida a medida se justifica cuando el hueco no da esa opción, y los casos son bastante repetidos:
- Techos altos o alturas de paso fuera de serie, típicas en vivienda antigua, donde una hoja de 215 cm todavía deja un montante feo por encima.
- Huecos anchos que se quieren abrir del todo, con una hoja única muy ancha o con dos hojas que se separan desde el centro.
- Tabiques de espesor poco común, que condicionan el casetón de una corredera empotrada y las tapetas.
- Huecos de obra ya ejecutados que no se quieren tocar, sobre todo si hay instalaciones cerca o el cerramiento es de fábrica.
- Un acabado o un material que no existe en serie: un lacado fuera de carta, una chapa concreta, un vidrio con un reparto determinado.
¿Qué materiales hay y cómo cambian el sistema?
En una corredera el material no es solo acabado: decide el peso por hoja, y el peso decide la guía, el carro y el anclaje. Un sistema que va sobrado con una hoja hueca se queda corto con la misma hoja en macizo.
| DM lacado | Madera maciza | Chapado de madera | PVC | Aluminio | Vidrio | |
|---|---|---|---|---|---|---|
| Peso de la hoja | Medio | Alto | Medio | Bajo | Bajo o medio | Alto |
| Comportamiento con la humedad | Malo si entra agua por un canto | Trabaja: se hincha y se mueve | Como el DM que lleva debajo | Indiferente | Indiferente | Indiferente |
| Acabado | Liso y uniforme | Veta natural | Veta natural sobre alma estable | Limitado | Lacado o anodizado | Transparente o tratado |
| Se repara o repinta | Sí, se relaca | Sí, se lija y se barniza | Con cuidado: la chapa es fina | No | Rara vez | No: se sustituye |
| Fabricación a medida | Habitual | Habitual, plazo largo | Habitual | Por corte de perfil | Por corte de perfil | Por corte antes de templar |
| Dónde encaja | Interior en general | Cuando manda la estética | Interior con aspecto de madera | Zonas húmedas y uso secundario | Exterior y hoja ligera | Cuando se busca luz |
De la tabla salen dos avisos prácticos. El primero: la humedad entra por los cantos, no por la cara. En un baño o una cocina importa más que los cantos estén bien sellados que el material del alma. El segundo: en madera maciza y en vidrio pide el peso real de la hoja terminada antes de cerrar el herraje. Es el dato que debes comparar con el peso máximo admisible del sistema, y casi nunca aparece en el catálogo de la puerta.
¿Por qué aparece tanto el PVC cuando se busca «a medida»?
El PVC no se fabrica en hojas de serie, se fabrica por corte y ensamblado de perfil: la medida final se hace en el taller. Por eso «a medida» es su estado natural y no un extra. Además, en vivienda aporta dos ventajas: es indiferente a la humedad y es ligero, lo que permite huecos anchos con herrajes sencillos.
Tiene contrapartidas que conviene saber antes. El acabado es más limitado que un lacado, el material no se repara, un golpe se queda, y, sobre todo, hay perfiles muy distintos bajo el mismo nombre.
Las dos preguntas que separan un sistema serio de uno ligero son si la hoja lleva refuerzo interior en los perfiles o es hueca sin más. Y cuál es el peso máximo admisible por hoja del herraje que se va a montar con ella. Si el presupuesto no contesta a las dos, todavía no se está comparando nada.
¿Se puede poner una corredera como puerta de entrada de casa?
Hay que separar dos cosas que la misma pregunta mezcla. Si «puerta de entrada» significa la puerta de acceso desde el exterior, la respuesta general es que no con una corredera convencional. Y el motivo es mecánico: una corredera simple no comprime una junta perimetral contra el cerco, solo aproxima la hoja al hueco y se apoya lateralmente.
De ahí salen sus dos límites como puerta exterior: el aire y el agua pasan por la holgura. Y el hueco forma parte de la envolvente térmica de la vivienda, que es lo que regula el Documento Básico de Ahorro de Energía del Código Técnico. La única familia de correderas que sí cierra comprimiendo junta es la elevable. Es una solución de salida a terraza o jardín, no de acceso principal.
Hay además una parte que este blog no trata a propósito. Todo lo que tiene que ver con resistencia a la intrusión, cerradura, puntos de anclaje y blindaje de una puerta de acceso se explica en la guía de puertas y ventanas de Hogar Blindado. Aquí las puertas se tratan como carpintería: material, medidas, herraje y montaje.
Si «puerta de entrada» significa, en cambio, la puerta que recibe dentro de la casa, la corredera funciona muy bien y es uno de sus mejores usos. Separa el recibidor del salón sin comerse el barrido de una hoja batiente. Cierra el paso desde un porche o un zaguán ya cerrado. O hace de segunda puerta interior en una entrada estrecha donde una batiente chocaría con el mueble.
¿Qué hay que medir antes de encargar una corredera a medida?
Encargar a medida traslada toda la responsabilidad de la medición a quien pide. Estas son las cinco cotas que se piden siempre, y conviene tomarlas con el suelo terminado o sabiendo qué falta por poner:
- Ancho de paso libre en tres alturas (abajo, a media altura y arriba) y quedarse con la menor: los huecos de obra rara vez son paralelos.
- Altura desde el pavimento acabado hasta el dintel, también en los dos extremos. Si el suelo no está puesto, descontar su espesor más el de la capa de agarre.
- Espesor del tabique, que decide el fondo del casetón en una empotrada y el ancho de las tapetas en cualquier caso.
- Pared libre a un lado del hueco, al menos igual al ancho de la hoja más el sobrante del sistema: es donde se recoge la puerta. Comprobar que ahí no hay interruptores, radiadores ni una esquina.
- Altura disponible por encima del dintel para la guía y su tapa, que es lo que más veces se olvida y lo que obliga a rebajar la hoja a última hora.
¿Qué debe figurar en el presupuesto de una corredera a medida?
Un presupuesto de fabricación a medida no se compara por el total, porque casi nunca incluyen lo mismo. Estas son las partidas que tienen que estar escritas para que dos ofertas sean comparables:
- La medida exacta de la hoja y el acabado concreto, no la familia.
- El sistema de guía con su peso máximo admisible, y si incluye freno de cierre suave y topes.
- Casetón y premarco si es empotrada, o riel, soportes y tapa si es de superficie.
- Tapetas, junquillos y remates, que son la mitad del resultado visual.
- Tirador o uñero, y si lleva algún cierre. En interior, de condena, que no es una cerradura de seguridad.
- Desmontaje y retirada de lo que había, si lo había.
- Plazo de fabricación y qué ocurre si la medida cambia en obra: en una puerta a medida esa cláusula vale tanto como el precio.
Sobre el importe, la única regla general que se sostiene es que una medida fuera de serie sube por fabricación y por plazo, no porque lleve más material. Por eso, cuando puedes ajustar el hueco en obra sin comprometer nada, ajustar el hueco y comprar una hoja normalizada suele salir mejor que encargar la puerta, incluso contando el trabajo de albañilería.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto más cara es una puerta corredera a medida que una de serie?
Depende del material y del taller, así que no hay una cifra que valga para todos los casos, pero el motivo del sobrecoste sí es siempre el mismo: una hoja fuera de serie se fabrica para ese hueco, con su plazo y su merma, y no se puede reponer de stock si se estropea. Por eso conviene comprobar antes si el hueco admite una medida normalizada dejando el margen del premarco: ajustar el hueco en obra y comprar una hoja de serie suele salir mejor que encargar la puerta.
¿Vale una corredera de PVC para un baño?
El material sí: el PVC es indiferente a la humedad y no se hincha como la madera. Lo que no resuelve es el vapor ni la intimidad acústica, porque una corredera deja holgura perimetral en lugar de comprimir una junta. Para un baño las dos preguntas útiles son si los perfiles llevan refuerzo interior y cuál es el peso máximo admisible del herraje, y conviene mantener la ventilación prevista del baño, que no depende de la puerta.
¿Puedo poner una corredera empotrada si el tabique tiene instalaciones?
No dentro de ese tabique. Una corredera empotrada necesita un casetón hueco de todo el ancho de la hoja, y ahí no pueden pasar tuberías, cajas de mecanismos ni conducciones. La alternativa razonable no es forzar el casetón sino ir a una corredera de superficie o colgada de un riel visto, que se monta sobre la pared y no obliga a abrir nada. Antes de decidir conviene comprobar qué hay en ese paño, no suponerlo.
Fuentes
Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.
- Código Técnico de la Edificación. DB-HE, Ahorro de energía
- Código Técnico de la Edificación. DB-SUA, Seguridad de utilización y accesibilidad